Economía Popular12/09/2019
Movilización de las organizaciones sociales

Macri y Larreta respondieron con represión al reclamo por la emergencia alimentaria

La policía de la Ciudad, que comanda Horacio Rodríguez Larreta, reprimió con inusual saña a miles de manifestantes cuando marchaban por la 9 de Julio. Los dirigentes sociales, pese a la amenaza de más represión, decidieron continuar con el acampo por 48 horas, tal como tenían previsto.
Represión a manifestantes de organizaciones sociales

Otra vez una manifestación de los movimientos sociales fue violentamente reprimida por la policía brava de Horacio Rodríguez Larreta en plena Avenida 9 de Julio, como única respuesta al reclamo de la emergencia alimentaria. Con un saldo de heridos y detenidos aún no determinado, los manifestantes se mantuvieron firmes en su puesto y decidieron continuar con la consigna: acampar por 48 horas frente al ministerio de Desarrollo social. 

Más temprano, las columnas de las organizaciones sociales fueron llegando al centro porteño, donde instalaron en varias esquinas ollas populares. La movilización se concentró en reclamar el aumento de las partidas alimentos para comedores comunitarios, un aumento del 50 por ciento en los programas sociales, y la apertura para incorporar nuevos beneficiarios.

“Después de la reunión que tuvimos el martes con la ministra no hubo respuestas favorables, entonces decidimos acampar 48 horas para ver si de ese modo nos dan alguna respuesta. Lo que pedimos simplemente son alimentos porque tenemos un montón de pibes que no están tomando la leche”, dijo María Nichea, coordinadora de Barrios de Pie/Moreno, en diálogo con un matutino porteño. “Stanley dice que no hay plata pero los chicos no entienden de eso, ellos necesitan ir a estudiar con la panza llena”.

La marcha debió sortear el descomunal operativo policial desplegado hasta Constitución que pretendía impedir el acampe. Decenas de agentes de la policía cortaron los carriles de la Avenida 9 de Julio, mientras los agentes "de civil" merodeaban y se acoplaban a la manifestación. Hasta que cerca de las 17 comenzaron los gases y los golpes a mansalva contra los manifestantes, entre los que se hallaban mujeres embarazadas y niños. Pero no logró impedir el paso de los diferentes gremios y organizaciones.

Los manifestantes se instalaron frente al edificio y anunciaron que se quedarán durante 48 horas o hasta obtener una respuesta por parte de la ministra Carolina Stanley a su reclamo de la emergencia alimentaria. Uno de los dirigentes heridos durante la represión fue Oscar Kupperman, del MTR, quien aseguró que "el acampe va a seguir por 48 horas, si no hay respuesta serán 72 y nuestra organización, junto a otras, vamos a ir a buscar alimentos a los supermercados si el Gobierno no nos provee alguna respuesta. Sobra alimento en los supermercados y falta alimento en los comedores".