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El 59,8% de los puestos de trabajo en el sector privado están ocupados por hombres, mientras que el 40,2% restante corresponde a mujeres. De los hombres, el 41,3% son asalariados registrados, el 32,9% no asalariados y el 25,7% asalariados no registrados. En el caso de las mujeres, el 37,8% son asalariadas registradas, el 35,3% asalariadas no registradas y el 26,9% no asalariadas.
Las estadísticas revelan que la remuneración al trabajo asalariado es mayor en hombres en todas las categorías ocupacionales. Las diferencias son particularmente marcadas entre los asalariados registrados, donde los hombres ganan significativamente más que las mujeres.
La brecha de género en la remuneración promedio por puesto de trabajo es positiva y muy marcada en ambas categorías ocupacionales, pero es más elevada entre los asalariados no registrados. Además, la remuneración promedio por hora trabajada es mayor entre los hombres, aunque las diferencias son menores cuando se calcula por hora.
Las horas anuales totales trabajadas son más elevadas en hombres en todas las categorías ocupacionales. Sin embargo, el promedio de horas trabajadas por puesto es también más alto entre los hombres, con diferencias menores entre los no asalariados.
La brecha de género en la remuneración promedio por puesto de trabajo es notablemente alta. Por ejemplo, en el sector de los asalariados registrados, la brecha de género alcanza el 16,2%, mientras que en la remuneración promedio por hora es del 21,5%.
En el sector de la construcción, la remuneración al trabajo asalariado es mayoritariamente masculina (91,5%), y las mujeres ocupan solo el 7,4% de los puestos asalariados registrados.
En resumen, aunque ha habido algunos avances, la brecha de género en el ámbito laboral sigue siendo un desafío significativo. Es crucial continuar trabajando hacia una mayor igualdad salarial y de oportunidades para todas y todos los trabajadores, independientemente de su género.

