Arnon Bar-David, presidente de Histadrut, explicó la magnitud de la protesta: "Mañana, a partir de las 06:00 de la mañana, la economía israelí se detendrá. A las 08.00 de la mañana se cerrará el aeropuerto y se suspenderán los despegues y aterrizajes”. Esta acción afectará a uno de los principales motores económicos del país, el aeropuerto internacional de Tel Aviv, demostrando la determinación de los trabajadores en su demanda por un alto al fuego.
Este llamado a la huelga se suma a una serie de protestas masivas que han sacudido Israel en las últimas semanas, todas dirigidas contra el gobierno de Benjamin Netanyahu. Los trabajadores exigen que se priorice la vida de los rehenes y se busque una solución pacífica al conflicto. La participación de sindicatos en estas protestas resalta la creciente presión sobre las autoridades para que tomen medidas decisivas.
La situación en Israel es tensa, y los trabajadores, a través de Histadrut, están alzando su voz en un momento crítico, buscando que el gobierno escuche y actúe en favor de la paz y la seguridad de todos los ciudadanos.

