Ante las versiones que indican la disolución del ministerio de Salud y su paso a la cartera de Desarrollo social, la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA) advirtió mediante un comunicado el riesgo que corren de perder sus puestos de trabajo los más de "30 mil médicos, profesionales y trabajadores del sector en 600 hospitales públicos de todo el país".
En el documento de FESPROSA se recuerda que la Argentina sufre un proceso de ajuste sanitario y de una virtual privatización de la salud pública a través de la denominada Cobertura Universal de Salud (CUS), de la arbitraria restricción de gastos para el sector y del despido sistemático de agentes de salud que se viene evidenciado en el ajuste que padecen el Hospital Posada, el más grande del país y el único dependiente cien por ciento del Gobierno Nacional, el Hospital El Cruce de Florencio Varela y el Garrahan.
"Los recortes indiscriminados tienen como objetivo liquidar a la salud pública y dejar a la población sin protección social ni de salud, en la intemperie, y va a profundizarse sin un Ministerio de Salud", dice los gremialistas. Y agregan que "No se trata solo de un cambio de denominación: Convertir al ministerio de Salud en Secretaría, como existía antes de la aparición de nuestro primer ministro de Salud, Ramón Carrillo, y como se planteó en épocas del menemismo y de los gobiernos militares, tiene como objetivo liquidar direcciones, liquidar personal, liquidar presupuesto, en definitiva, restringir al mínimo la atención a los más necesitados".

