AMAP (Asociación de Médicos de la Actividad Privada), el sindicato que representa a los médicos del sector privado, reiteró su denuncia sobre los abundantes casos en que las empresas fuerzan a los residentes a cumplir jornadas de 14 horas diarias y guardias de 24 horas, con lo cual pueden llegar a trabajar cerca de 120 horas semanales en violación a la legislación laboral vigente, que fija un límite de 48 horas semanales.
“En estas condiciones, esas 48 horas de trabajo semanal resultan ser las que les quedan al residente para dormir poco menos de 7 horas por cada día de la semana. Sus patrones hacen la cuenta horaria al revés de lo que marca la ley”, subrayó el secretario general de AMAP, Héctor Garín.
También remarcó que “resulta inadmisible que residentes de primer año queden solos en un servicio de cirugía, de clínica, de terapia intensiva, o cualquiera sea”, como suele ocurrir en sanatorios privados. “Además se los suele usar para cubrir eventual falta de médicos, en la guardia, en el consultorio externo o en algún otro servicio”, puntualizó.
En este sentido, Garín puso de relieve que la AMAP “impulsa un proyecto de ley que establezca claramente las reglas para las residencias médicas y que además disponga que los residentes deben ser médicos registrados laboralmente”. “Con una legislación específica se acabaría toda discusión y todos los residentes tendrían asegurados los derechos que tiene cualquier trabajador”, puntualizó.
Por otra parte, el dirigente advirtió que resulta cuanto menos insuficiente y poco efectivo el programa “Quiero ser residente” impulsado por el ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires y que busca resolver el déficit de especialistas mediante ofertas de vivienda, traslado, alimentación y vestimenta para que jóvenes médicos hagan su especialización en distintas ciudades de siete regiones sanitarias bonaerenses.
“Se pasa por alto un hecho significativo: ¿quién va a capacitar a estos profesionales en las diferentes especialidades de la medicina? Mientras se promociona este programa sanitario, la continuidad de la residencia de Pediatría del hospital de Ezeiza se encuentra en riesgo por la falta de médicos para formar los residentes. Si esto ocurre en Ezeiza, a solo 40 kilómetros de la Capital Federal, ¿qué puede esperarse de otras ciudades bonaerenses más lejanas?”, subrayó el secretario general de la AMAP.

