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La empresa argumenta que la situación económica local afecta su rentabilidad, pero decisiones recientes a nivel global ponen en duda esta justificación.
El Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), liderado por Alejandro Crespo, sostiene que el pedido de despidos es ilegal y que la empresa no ha demostrado una crisis económica en sus operaciones locales. Un dictamen de la Unidad de Crisis del Ministerio de Trabajo respalda esta posición, indicando que Bridgestone no presentó documentación suficiente para acreditar la emergencia alegada.
A nivel internacional, Bridgestone ha implementado un plan de ajuste que incluye cierres de plantas y despidos en varios países. El reciente anuncio de recompra de acciones, que representa el 11% del capital accionario, elevó el valor de las acciones casi un 6%, alcanzando niveles máximos en cinco años. Este movimiento forma parte de una estrategia para garantizar a los accionistas beneficios de 3.300 millones de dólares para 2026.
En Estados Unidos, la empresa cerrará una fábrica en Nashville, Tennessee, despidiendo a 700 trabajadores. Además, reducirá personal en su planta de Des Moines, Iowa, y en áreas corporativas y de ventas en todo el país. Emily Weaver, portavoz de Bridgestone, señaló: "Las reducciones de personal están impactando a nuestras ventas, operaciones y equipo corporativo en el continente americano, donde se necesita un realineamiento de los niveles de personal en respuesta al desafiante entorno económico".
Estas decisiones globales sugieren que los despidos en Argentina podrían estar más relacionados con una estrategia corporativa internacional que con problemas económicos locales. El SUTNA exige el rechazo inmediato de la solicitud de despidos y cuestiona la coherencia de las acciones de Bridgestone en el país.
Mientras tanto, los trabajadores de Bridgestone en España también enfrentan incertidumbre debido a la falta de información sobre el futuro de las plantas más allá de marzo, cuando finaliza el actual expediente de regulación de empleo (ERTE). Los sindicatos UGT, CCOO y SITB han expresado su preocupación por la "enorme incertidumbre" entre la plantilla y exigen claridad sobre los planes futuros de la empresa. En un comunicado, los sindicatos señalaron: "No estamos dispuestos a permitir este ninguneo de la dirección, reclamamos respeto hacia los trabajadores y exigimos conocer de primera mano los planes que maneja la compañía para garantizar el futuro y la viabilidad de las plantas, así como del empleo en las mismas".
La situación en Argentina y España refleja una tendencia global de Bridgestone hacia la reducción de costos y optimización de operaciones, lo que ha generado preocupación y resistencia entre los trabajadores y sus representantes sindicales.

