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“En la reunión con la CGT voy a poner todos los temas arriba de la mesa, incluso el de las obras sociales”, afirmó Julio Cordero, actual secretario de Trabajo. Esta referencia se debe a la propuesta gubernamental, incluida en el proyecto de la Ley Bases, de eliminar la cuota solidaria que financia las obras sociales, aunque finalmente fue descartada. “Queremos ir hacia una verdadera democratización de las elecciones sindicales, para lo cual tiene que haber procesos eleccionarios sanos, más transparentes y más genuinos”, agregó el titular de Trabajo.
El encuentro fue solicitado por la propia CGT, pero el Gobierno espera usar esta oportunidad no solo para discutir su agenda laboral, sino también para invitar a la central sindical a participar en el Consejo de Mayo. Este organismo tiene como objetivo llevar a proyectos de ley los puntos del Pacto de Mayo.
"Es un dato objetivamente bueno que hayan pedido una audiencia", comentó Cordero en diálogo con Infobae. "Hay intenciones de poner en marcha el diálogo y hay intenciones de empezar un trabajo común. Están dadas las circunstancias propicias como para iniciar un diálogo técnico".
Acerca de la reforma laboral, Francos mencionó que "la intención del Gobierno es poder dialogar con las organizaciones gremiales y encontrar el camino para superar las trabas que hoy se le ponen a los empresarios para generar empleo". En una entrevista con LaNación+, Francos subrayó el desafío de "generar empleo formal" y la preocupación por el alto nivel de trabajo informal en Argentina, que "desfinancia todo el sistema previsional".
Por su parte, Cordero reconoció que “la CGT tiene algunos temas que va a traer a la mesa, como la reglamentación de la Ley Bases (con la reforma laboral) y por supuesto que todos los otros temas que tienen que ver con el contenido laboral, que se ponen arriba de la mesa”, según expresó a Radio Rivadavia. Añadió que "el sindicalismo tiene un enorme poder y ha tenido una fuerte victoria de gestión en cada uno de los puntos que se fueron tratando", y destacó que "no es que vendrán a una mesa de diálogo debilitados ni nada por el estilo".
Aunque los tres secretarios generales de la CGT fueron invitados a la reunión, el secretario adjunto de Camioneros, Pablo Moyano, ya anunció que no asistirá. "Igual es algo positivo que la CGT pida una audiencia, más allá de las posturas individuales o de los reclamos que hagan", concluyó Cordero.

