"Estamos condenados a morir haciendo guardias", resumió la Dra. Isabel Fernández, dirigente de la Asociación de Médicos de la República Argentina (AMRA), al describir la crítica situación que atraviesa el personal sanitario. Según detalló, los especialistas perciben sueldos básicos cercanos a los $500.000 por 24 horas semanales, una cifra que los deja por debajo de la línea de pobreza en el contexto actual.
Además de los bajos salarios, los profesionales enfrentan condiciones edilicias deplorables, falta de insumos esenciales como gasas y reactivos de laboratorio, y la sobrecarga de tareas derivada de la escasez de personal. "Nos tratan como si fuéramos millonarios con un hobby. Nosotros somos trabajadores, no voluntarios", advirtió la médica.
Desde AMRA responsabilizan directamente al Ejecutivo municipal por la desinversión sostenida en salud y por sostener un esquema de precarización estructural. "Hay días que no hay anestesista, hay días que no hay ecografista. Esto ya nos costó dos demandas judiciales", denunció Fernández.
La Justicia, en al menos una ocasión, falló en contra del municipio, y el propio intendente debió pagar multas de su bolsillo por incumplir con el acceso a servicios esenciales. "Desde el gobierno local aseguraron que la situación estaba resuelta, pero demostramos que era mentira. Es un círculo que se repite", señaló la dirigente sindical.
Un video publicado por AMRA en la red social X dejó al descubierto las condiciones en las que médicos y médicas deben dormir durante las guardias: paredes con humedad, colchones viejos y ambientes sin calefacción ni agua caliente. "Las condiciones son peores de lo que se ve en las imágenes. Durante la ola polar hubo profesionales que pasaron horas temblando de frío porque las estufas eléctricas hicieron saltar la térmica", relató Fernández.
El reclamo del sindicato es claro: pago en tiempo y forma, salarios acordes a la responsabilidad profesional, mejoras urgentes en las instalaciones y provisión de los insumos necesarios para garantizar una atención segura y digna.
"No se puede hablar de cuidado de la comunidad cuando se abandona a quienes cuidan", concluyó la dirigente. Desde AMRA no descartan nuevas medidas gremiales si no hay una respuesta urgente del municipio.
Según datos del INDEC, el costo de la canasta básica para una familia tipo superó en junio los $900.000, lo que deja en evidencia la pérdida del poder adquisitivo de quienes sostienen el sistema de salud en Villa Gesell.


