La Asociación de Médicos de la República Argentina (AMRA) renunció a la Secretaría de Salud del Consejo Directivo, cargo que ocupaba la moyanista Sandra Maiorana. Las razones hay que buscarlas en la "inacción de la central obrera frente al avance de las políticas del gobierno de Cambiemos y la falta de solidaridad ante el permanente reclamo de la AMRA de repudiar por completo el texto de la reforma laboral que el gobierno busca debatirla otra vez en el Congreso".
AMRA se sumó así a la UOM que había renunciado a su cargo con fuertes críticas a la conducción de la central obrerapor su ausencia en las movilizaciones contra la reforma previsional y, sobre todo, en las negociaciones con la reforma laboral. Sandra Maiorana justificó la decisión de su gremio en que “planteamos en más de una oportunidad nuestra oposición a la reforma laboral porque le quita a los profesionales, incluidos los médicos, la categoría de trabajadores para pasar a ser autónomos con todos los perjuicios que ello acarrea”.
La dirigente afirmó que “la gran mayoría de nuestros afiliados médicos trabaja en negro y la reforma laboral que se acordó, que si bien luego se desconoció, no revierte esa situación”. Para muestra un botón. La embestida contra los trabajadores médicos parece haber ganado nuevos actores. La Corte Suprema acaba de fallar contra los derechos laborales de un médico neurocirujano que trabajó siete años en el Hospital Alemán, contratado como la mayoría de estos profesionales (ver aquí)

