Este sector, que representa una quinta parte del empleo privado registrado en el país y que se destaca por ofrecer salarios superiores en un 15% a la media nacional, enfrenta un panorama desalentador de cara al Día de la Industria, celebrado el 2 de septiembre de 2024.
Desde noviembre de 2023 hasta mayo de 2024, el sector ha perdido 28.554 puestos de trabajo, lo que representa una caída del 2,35% en el empleo registrado en unidades productivas industriales. Según proyecciones basadas en la Encuesta de Indicadores Laborales, este número podría ascender a 33.983 empleos perdidos para el mes de junio. Estos datos reflejan un escenario de deterioro severo, con una caída interanual del 20,4% en la producción industrial en junio, el peor registro del año según el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE).
La Utilización de la Capacidad Instalada (UCI) también ha caído a un 54,5%, niveles que no se veían desde junio de 2020, en plena pandemia. La crisis afecta de manera transversal a todos los sectores industriales, con una contracción del 17,8% en la producción de pequeñas y medianas empresas (PyMES) durante julio, acumulando seis meses consecutivos de retroceso.
La gestión de Javier Milei ha sido testigo del cierre y la suspensión de actividades de diversas industrias manufactureras, afectando sectores clave como el metalúrgico, textil, alimenticio, transporte, papelero, materiales de construcción y químico. Empresas emblemáticas como Talleres Belgrano, Textilcom, Canale, El Miguelito, Imperial Cord, y MAR Maquinarias han cerrado sus plantas, evidenciando la falta de medidas efectivas para proteger y revitalizar la industria nacional.
Las políticas implementadas por el gobierno de Milei han generado un fuerte sesgo antiindustrial. Entre las medidas más perjudiciales se encuentran:
- Aumento de tarifas de luz y gas, impactando negativamente en talleres y pequeñas industrias.
- Incremento de costos a través del Impuesto PAIS.
- Derogación de la Ley de Compre Nacional y del PRODEPRO, eliminando apoyos cruciales para empresas que abastecen a sectores estratégicos.
- Reducción de aranceles de importación y eliminación de políticas de protección como las Licencias No Automáticas.
- Desregulación del sector del acero, lo que podría tener un impacto negativo en el empleo.
- Eliminación de políticas de créditos productivos para PyMES, afectando la inversión y el crecimiento en el sector.
Además, el desfinanciamiento de programas y organismos clave como el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y la Comisión Nacional de Comercio Exterior ha exacerbado la crisis, con recortes significativos en la ejecución de sus presupuestos.
Finalmente, la Ley Bases, promovida por el gobierno de Milei, impulsa un Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) que favorece los enclaves extractivistas orientados a la exportación, relegando a la industria nacional a un segundo plano y profundizando la reprimarización de la economía argentina.
En resumen, la gestión de Javier Milei ha dejado a la industria manufacturera en una situación crítica, marcada por la pérdida de empleos, la paralización de actividades y políticas que, lejos de fomentar el crecimiento, han acentuado su declive.

