En respuesta, los trabajadores ya comenzaron a tomar acciones, con un paro confirmado para mañana, y la posibilidad de una huelga nacional en el horizonte.
Durante una asamblea realizada este mediodía, los representantes del gremio rechazaron categóricamente la decisión del Ejecutivo, calificándola de "violatoria de la Constitución Nacional y de las normas laborales vigentes". Desde SUPARA señalaron que la desvinculación de más de 3000 agentes que fueron incorporados mediante procesos auditados "constituye una clara violación a los derechos laborales".
El sindicato se amparó en el artículo 14 bis de la Constitución, que garantiza la estabilidad de los empleados públicos, subrayando que “esta estabilidad no puede ser vulnerada bajo excusas administrativas”. Además, advirtieron que la disolución de la AFIP "no es más que un intento de debilitar al Estado y las potestades de control a su cargo, en detrimento del interés colectivo".
Los trabajadores también denunciaron que el gobierno "está desmantelando las estructuras fundamentales del Estado Nacional", afectando directamente su capacidad para garantizar la soberanía y el desarrollo económico del país. “Están destruyendo organismos esenciales para la protección de los bienes públicos y el cumplimiento de la ley”, remarcaron desde SUPARA.
En este marco, el sindicato confirmó que mañana comenzarán con un paro de actividades de dos horas, de 10 a 12, acompañado de un apagón informático en todas las dependencias de la AFIP. Esta es la primera de una serie de medidas que podrían escalar hasta un paro nacional en defensa de los derechos laborales y contra las políticas que, según los trabajadores, buscan la desintegración del Estado.
"La lucha recién comienza", advirtieron, subrayando que no permitirán que se avance con una medida que consideran un "golpe directo a los trabajadores y a la esencia misma del Estado".


