Como lo hiciera Macri a fines de los 90 cuando logró adjudicarse el Correo Argentino luego de una controvertida y dudosa privatización, las actuales autoridades del por ahora correo estatal están preparando un feroz plan de ajuste elaborado junto al ministerio de Trabajo que contempla despediri a 2.500 trabajadores.
Luis Freixas Pinto, presidente del Correo Argentino, es un ex CEO de Autopistas del Sol (Ausol), empresa concesionaria de la Panamericana y la Avenida General Paz y que también fuera de los Macri. Como director general lo acompaña Gustavo Papini, ex OCA y ex Pegasus, empresa esta última de Mario Quintana, vicejefe de gabineto del ingeniero Mauricio Macri, presidente de la Argentina.
Bajo la figura del "procedimiento preventivo de crisis", ya se comenzó con el ajuste al posponer el pago de un aumento del 5 por ciento acordado en paritarias que "deberían pagarlo la semana que viene", advirtieron los delegados y se mantienen en alerta ante los inminentes despidos.
Tanto Luis Freixas Pinto, presidente de Correo Argentino, como su director general ejecutivo, Gustavo Papini, aseguran en el comunicado dirigido a los empleados que el "nivel de pérdida" que lleva la empresa "requiere modificar la situación. En pocas palabras no tenemos posibilidades de financiar esta pérdida", y responsabilizan a la "fuerte reducción del mercado postal", un argumento que supo esgrimir el Grupo Socma, de la familia Macri, para desguazar el Correo cuando Carlos Menem lo privatizó en 1997.
El martes los sindicatos que representan a los 16 mil empleados del servicio público postal Aatrac, Foecyt, Foecop y Fejeproc denunciaron lo que se viene en el Correo: despidos masivos y desguace de la empresa postal argentina.

