Aunque en comparación con abril la caída fue del 0,7%, mostrando una leve desaceleración, los números siguen siendo alarmantes. En los primeros cinco meses del año, la actividad acumuló una baja del 8,9%. "Después de dos meses consecutivos con disminuciones mensuales superiores al 2% (marzo -2,7% y abril -2,2%), en mayo se registró una leve desaceleración en la caída intermensual. Sin embargo, las contracciones siguen siendo muy fuertes y el sector se encuentra en uno de los niveles de actividad más bajos de la serie analizada", destacó Adimra.
El uso de la capacidad instalada (UCI) también sufrió una fuerte contracción en mayo, disminuyendo 13,1 puntos porcentuales en comparación con el mismo mes del año anterior. El promedio de 2024 se encuentra 11,1 puntos por debajo del de 2023.
En cuanto al empleo, la disminución interanual fue del 3,4%, y comparado con abril, los puestos de trabajo bajaron un 0,2%. Esto refleja una leve desaceleración respecto a meses anteriores, pero sigue mostrando una tendencia preocupante.
"El análisis del interior de la industria metalúrgica muestra una caída sistémica en todos los subsectores. Continúan las caídas interanuales de dos cifras, con números que van del -13% al -21%", detalló Adimra. Sin embargo, el sector de Maquinaria Agrícola registró una menor caída y algunas empresas comenzaron a crecer tras los bajos niveles de producción del año anterior debido a la sequía.
Pese a estas cifras, hay una tenue esperanza en el horizonte. Las expectativas para los próximos tres meses muestran una leve mejora. Aunque la mayoría de las empresas aún prevé una disminución en su producción, la diferencia entre las que creen que disminuirán y las que creen que aumentarán se ha acortado. En mayo, el 30,6% de las empresas esperaba un aumento en la producción, mientras que el 35,7% preveía una disminución.

