Trabajadoras de todas las corrientes sindicales estuvieron presentes ayer en la marcha que tiñó las inmediaciones del congreso de verde. Ni el frío, ni la lluvia pudieron evitar que decenas de miles de mujeres colmaron las calles de 9 de julio a la Plaza de los Dos Congresos en la cuarta marcha de Ni Una Menos. Tras la consigna de la marcha “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”, el protagonismo central lo tuvo la campaña por el aborto legal, seguro y gratuito que, a una semana de su votación, ganó las potentes voces de cada una de las mujeres, ataviadas con pañuelos verdes como estandarte. Desde la columna de la CTA y La Corriente federal también era unísono el cántico “Para Milagro la libertad, para las pibas que el aborto sea legal”.
Estela Díaz, la secretaria de Género e Igualdad de Oportunidades de la CTA, resumió lo que podía verse en las calles como “un movimiento imparable. Un triunfo construido desde la resistencia de las mujeres que ha posibilitado que en un contexto de recorte de derechos estamos discutiendo que el aborto sea Legal, Seguro y Gratuito ... en la calle, luchando, peleando, abrazándonos, encontrándonos mujeres que tenemos enorme diversidad, quienes también discutimos muchas diferencias, pero sabemos que los objetivos más fuertes comunes son transversales. Hoy tienen que ver con la Ley de Aborto y con enfrentar las políticas de ajuste y la vuelta al Fondo Monetario Internacional. La alegría de la lucha y de la calle”.
Por su parte, Laura Sotelo, responsable del Área de Géneros de ATE Capital, explicó que "nuestro grito es hoy por el trabajo, porque vivas, libres y desendeudadas nos queremos", y destacó que "en un contexto de exterminio general y sistemático del trabajo nosotros somos las primeras en perderlo y en precarizar nuestras vidas". También recordó que "no podemos en el siglo XXI dejar en manos de un Estado pensado y constituido en lo masculino la soberanía de nuestros cuerpos, la soberanía de nuestras decisiones, deseos y proyecciones en la vida. Así que por eso el grito del Ni Una Menos es hoy también por la despenalización y legalización del aborto".
María Reigada, la secretaria de Derechos Humanos de CTA provincia de Buenos Aires, afirmó que la imponente marcha de ayer "nos muestra una situación contradictoria. Creo que estamos avanzando para conseguir la ley por Aborto Legal, Seguro y Gratuito, pero en el marco de este gran ajuste y de este volver al Fondo, que significa volver a tener las pautas del imperialismo".
La secretaria gremial de la Federación de Docentes Universitarios CONADU, Verónica Bethencourt, señaló acerca de la interrupción voluntaria del embarazo que "precisamente está retomando no solamente una cuestión conceptual, sino una cuestión fundamentalmente de clase. Porque abortar, las mujeres de todas las clases sociales abortamos, el problema es cómo mueren las compañeras que no tienen las condiciones para garantizar un aborto seguro".
Desde la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro, Karina Nicoletta, secretaria de Género destacó “Nos encontramos por cuarto año consecutivo, acompañando la movilización multitudinaria, las trabajadoras organizadas de diferentes centrales, encolumnadas en conjunto. Desde las organizaciones sindicales, desde los sectores el trabajo hoy estamos resistiendo una brutal ofensiva de parte de este gobierno sobre nuestras organizaciones. Hoy estamos acompañando los reclamos por las reivindicaciones propias del movimiento feminista, levantando la bandera por aborto legal, seguro y gratuito, nos queremos vivas, con trabajo digno, no queremos más deuda, le decimos no al FMI, resistiendo organizada”.

