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"Es una situación crítica. Los jóvenes están sufriendo mucho más que el resto de la sociedad", alertan los autores del informe, que también señala que la pobreza afecta a este grupo de manera desproporcionada. Mientras la tasa general de pobreza es alta, la incidencia en los jóvenes es al menos un 7% mayor que en el resto de la población.
La situación es más grave para las mujeres jóvenes, quienes además enfrentan una brecha de género en el mercado laboral. La tasa de empleo para las mujeres jóvenes es del 34%, comparada con el 45,2% de los hombres, una diferencia que refleja las desigualdades persistentes. "A pesar de que las mujeres han ganado algo de terreno en el empleo, la brecha sigue siendo significativa", señalan desde la UBA. Actualmente, hay 1,51 hombres jóvenes empleados por cada mujer.
El informe destaca que esta situación tiene un impacto directo en el futuro de las y los jóvenes. "La pobreza y la indigencia limitan su capacidad para acumular capital humano, lo que tendrá consecuencias negativas en sus ingresos durante toda su vida laboral", advierte el estudio.
Este escenario es reflejo de una economía que ha dejado a miles de jóvenes al margen, con dificultades para acceder a trabajos formales y condiciones laborales dignas. "Los jóvenes están quedando fuera del sistema. Necesitamos medidas urgentes para revertir esta situación", concluyen los autores del informe, que instan a las autoridades a tomar acción antes de que la crisis se profundice aún más.

