01/05/2025

Otra fake news del gobierno

La Cooperativa el Grito del Sur desmintió las acusaciones de Adorni y denunció una persecución a los medios populares

El vocero presidencial Manuel Adorni lanzó este martes duras acusaciones contra el medio popular y cooperativo El Grito del Sur, al afirmar que funciona de manera ilegal en el Espacio para la Memoria Virrey Cevallos y que recibió fondos millonarios por parte del Estado. Sin embargo, desde la redacción del medio desmintieron cada uno de los dichos oficiales con documentación y señalaron una nueva ofensiva del gobierno contra el periodismo crítico.

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Grito del Sur

En su habitual conferencia de prensa, Adorni dijo que El Grito del Sur realiza “una ocupación ilegal sostenida por los acuerdos políticos de la gestión anterior”, y que utilizaba recursos públicos como mobiliario, electricidad, wifi y espacio físico "para sostener una editorial partidaria kirchnerista con el presupuesto nacional". Además, aseguró que “solo en sueldos, se gastaban 16.213.027 millones de pesos, algo así como 210.769.351 millones de pesos por año”, aunque no precisó la fuente del cálculo ni el destino de esos fondos.

Desde el medio popular respondieron con un comunicado en el que señalan que la presencia de la redacción en el Espacio para la Memoria fue formalizada en 2018 mediante un convenio con el entonces coordinador Osvaldo López, durante el gobierno de Mauricio Macri, y bajo la gestión de Claudio Avruj al frente de la Secretaría de Derechos Humanos. “No hay ninguna ilegalidad. No llegamos con ningún acuerdo kirchnerista. Fue un convenio con un espacio que estaba prácticamente abandonado”, explicaron.

También negaron haber recibido recursos del Estado: “Con excepción del suministro de electricidad, todo el mobiliario y la conexión a Internet fue costeada con recursos propios. Refaccionamos un cuarto que estaba en pésimas condiciones para poder trabajar dignamente”, afirmaron.

En cuanto a los supuestos sueldos millonarios, los trabajadores aclararon: “Nuestra cooperativa está integrada por ocho periodistas. Ninguno de nosotros es empleado del Ministerio de Justicia. Algunos apenas superan el salario mínimo y otros directamente no cobran. La mayoría somos pluriempleados para poder sostenernos”.

Para los y las integrantes de El Grito del Sur, el ataque del vocero presidencial se enmarca en una avanzada del gobierno de Javier Milei contra los medios populares y las políticas de derechos humanos. “No tenemos miedo y no vamos a callarnos. Vamos a seguir construyendo un medio que combata la crueldad, la mentira y el fascismo. Porque si nos quieren callados y obedientes, nosotros seguiremos gritando”, concluyeron.

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