Este pedido surge semanas después de que se conociera la visita de legisladores del partido La Libertad Avanza (LLA) a represores condenados, lo que provocó un fuerte repudio de la CTA Autónoma. La organización denunció «el desprecio que implica esto sobre el pueblo argentino y la historia que construimos en 40 años de democracia».
El reciente escándalo se intensificó con la aparición de fotos que muestran a cinco diputados del oficialismo —Beltrán Benedit, Lourdes Arrieta, Fernanda Araujo, Alida Ferreyra y Guillermo Montenegro— visitando a reconocidos genocidas como Alfredo Astiz, Raúl Guglielminetti y Adolfo Donda, entre otros. Ante este hecho, la CTA demandó su inmediata expulsión del Congreso Nacional. «No solamente merecen ser repudiados sino expulsados de sus fueros porque no honran la legalidad que les otorgó el pueblo», subrayaron desde la organización.
La central obrera también destacó la necesidad de un castigo ejemplar para estos legisladores, advirtiendo que «el Congreso no puede seguir mirando para el costado respecto de esta actitud» y llamando a todas las fuerzas políticas y sociales a unirse en esta exigencia. «No vamos a permitir que se borre la memoria, ni mucho menos que se tensione la verdad en nombre de los 30.000 detenidos desaparecidos», afirmaron.
Finalmente, la CTA reafirmó su compromiso con las banderas de Memoria, Verdad y Justicia, y concluyó: «Repudiamos todo intento de negar, invisibilizar o intentar avasallar nuestras banderas».


