Según los gremios, este ajuste, que se abonaría en cuatro cuotas, no solo está lejos de cubrir la inflación proyectada por el Banco Central (REM-BCRA), sino que representaría una nueva rebaja del poder adquisitivo. Actualmente, el SMVyM se encuentra en $271.571, una cifra que no alcanza ni siquiera el valor de la canasta de pobreza, estimada en más de $1.000.000.
En la reunión del Consejo del Salario, las centrales sindicales propusieron un aumento gradual que llevara el salario mínimo a $572.000 para diciembre y, eventualmente, a la cifra que cubra la canasta básica. Sin embargo, la oferta empresarial fue considerada “miserable” y los gremios responsabilizaron tanto al gobierno como a los empresarios por el vaciamiento del Consejo del Salario.
“Esto no es solo insuficiente, es una burla a los trabajadores”, señalaron desde las CTA, que también exigieron que el Consejo del Salario funcione de manera permanente para abordar otros problemas graves de la clase trabajadora, como el empleo precario y el desempleo creciente en el país.
La falta de consenso evidencia la tensión creciente entre sindicatos, gobierno y empresarios, mientras millones de trabajadores enfrentan un deterioro constante en sus condiciones de vida.

