el-ajuste-en-salud-enferma.jpg

Según expresaron, las medidas implementadas y anunciadas en el área de salud anticipan “un panorama muy grave”, con consecuencias directas sobre el acceso a tratamientos y medicamentos. En ese sentido, apuntaron a la interrupción del programa Remediar, que garantizaba la provisión gratuita de medicamentos para enfermedades frecuentes como diabetes, hipertensión o infecciones respiratorias.
“En momentos donde escalan sin cesar los precios de los medicamentos y cae el poder adquisitivo de los salarios, estas decisiones impactarán de manera segura en más enfermedad y fallecimientos”, afirmaron.
El documento también pone el foco en la crisis del PAMI y su impacto en los adultos mayores. “Reclamos salariales de médicos, deuda con prestadores, cirugías aplazadas por falta de insumos y reducción de camas configuran un panorama que pone en riesgo urgente la salud de nuestra población adulta”, indicaron.
A esto se suma la preocupación por posibles modificaciones en la Ley Nacional de Salud Mental, en un contexto de deterioro de las condiciones de vida. “Con indicadores de suicidios en jóvenes y aumento del consumo problemático, desmantelar la red pública de salud mental es una verdadera imprudencia”, advirtieron.
Desde la CTA también remarcaron que la crisis sanitaria se agrava en paralelo al deterioro económico. “En momentos donde la inflación trepa, el salario cae en picada, cierran empresas y no hay trabajo, los servicios se vuelven impagables y las familias se endeudan”, señalaron.
Además, denunciaron dificultades crecientes en el acceso a medicamentos oncológicos, el desfinanciamiento de políticas de discapacidad y salud sexual, y el debilitamiento de los sistemas de salud provinciales.
“El cóctel actual anuncia un colapso del acceso a la salud”, sostuvieron, y convocaron a trabajadores, profesionales, pacientes y organizaciones a “cerrar filas para enfrentar este desguace del sistema sanitario”.
Datos recientes de organismos como el Observatorio de la Deuda Social de la UCA ya vienen advirtiendo sobre el deterioro en el acceso a la salud y el aumento de la pobreza, que supera el 50% en algunos informes, lo que agrava aún más las condiciones de vida y el acceso a tratamientos.
“Reivindicamos un sistema integral y federal que garantice todos los servicios necesarios para la salvaguarda de la vida”, concluyeron Yasky y Godoy.

