Ambas centrales sindicales también hicieron un llamado a otras organizaciones del ámbito sindical y social a sumarse a esta lucha, destacando la necesidad de articular esfuerzos para ofrecer una alternativa frente a las políticas gubernamentales.
El documento aprobado sostiene tres pilares fundamentales: enfrentar y derrotar al gobierno y sus políticas, construir un camino de esperanza para el pueblo y organizar la voluntad de lucha y resistencia. Además, se expresó la necesidad de avanzar hacia la reunificación de la CTA, con el objetivo de lograr una única central sindical que unifique las luchas de la clase trabajadora.
Durante la reunión, se destacó la importancia de construir alianzas con movimientos sociales, campesinos, cooperativas, pequeños productores y empresarios para establecer un marco amplio de unidad del campo popular. También se hizo hincapié en la urgencia de actuar frente a la agenda del gobierno, especialmente en torno a las medidas que están poniendo en peligro los derechos de los trabajadores y la soberanía del país.
Entre las principales acciones que las CTA impulsarán se encuentran:
- Luchar contra los despidos en el sector público y privado.
- Convocar a una Marcha Federal contra el hambre.
- Presentar en el Congreso y la Corte Suprema una campaña de firmas contra el Decreto de Necesidad y Urgencia 70/23.
- Defender la educación pública y rechazar el veto a la Ley de Financiamiento Universitario.
- Apoyar la lucha de los jubilados en defensa del sistema de reparto.
- Solidarizarse con los trabajadores aeronáuticos en la defensa de la aerolínea de bandera.
- Exigir la restitución de los fondos provinciales recortados por el gobierno.
- Luchar por paritarias libres, el derecho a la huelga y a un salario mínimo digno.
- Rechazar los intentos de reivindicar la dictadura militar y reafirmar las banderas de Memoria, Verdad y Justicia.
- Defender un modelo productivo ecosocial compatible con el cuidado del ambiente.
Asimismo, se expresó un enérgico repudio a la Ley de Bases y su reforma laboral, que otorga derechos absolutos a las empresas, así como al Decreto 846/2024, que busca endeudar aún más al país sin la participación del Congreso.
Las CTA concluyeron reafirmando su compromiso de seguir luchando por la justicia social y los derechos de los trabajadores, bajo la consigna: “donde hay una necesidad, hay un derecho”.

