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“La universidad pública, base de la democracia y el desarrollo social, lucha por su supervivencia”, expresaron en el documento central del acto, leído por Piera Fernández de Piccoli, presidenta de la Federación Universitaria Argentina (FUA). Durante el evento, los manifestantes denunciaron la falta de presupuesto, la caída del salario docente y la parálisis del sistema científico.
"Las universidades pueden cerrar"
Angélica Graciano, secretaria gremial de CTERA y adjunta de UTE, advirtió que la situación de las universidades es insostenible. “Las universidades pueden cerrar y la sociedad lo sabe”, afirmó en declaraciones a radio Splendid. Además, denunció la falta de diálogo por parte del Gobierno y una campaña sistemática para desprestigiar al sistema educativo.
“El conjunto de los trabajadores y la sociedad que defienden las seguridades sociales y el derecho está enfrentando a un poder concentrado compuesto por grupos financieros, empresariales y el Gobierno”, sostuvo Graciano, destacando que la movilización se expresó también en defensa de los jubilados, el rechazo a los aumentos de tarifas y en apoyo a los trabajadores no docentes.
El salario por debajo de la pobreza
Uno de los puntos clave del documento presentado por las organizaciones fue la crítica al deterioro salarial. “La pérdida de quienes trabajamos en las universidades públicas es de una gravedad inusitada; con un porcentaje enorme de docentes y no docentes percibiendo un salario por debajo de la línea de la pobreza, cuando no de la indigencia”, se alertó en el texto.
Además, destacaron el impacto que esto tiene en el acceso a la educación, especialmente para los hijos e hijas de familias trabajadoras. “Cada vez más deben trabajar al mismo tiempo que cursan su carrera, cada vez más la deserción obligada por la situación económica cancela el sueño de miles de ser profesionales”, enfatizaron.
Pedido al Gobierno: No veten la ley
En uno de los pasajes más contundentes del documento, los manifestantes hicieron un llamado al presidente Milei: “Le pedimos en un grito de auxilio para salvar al sistema: ¡promulgue la ley de financiamiento universitario! Esta ley le da al sistema previsibilidad y responde a la crisis salarial”, remarcaron. El texto subraya que la ley demandaría solo el 0,14% del PBI, una inversión mínima para asegurar el futuro de las universidades.
La movilización de este miércoles no solo fue una expresión de defensa de la educación pública, sino también un recordatorio de la importancia de mantener un sistema educativo accesible y de calidad. Las organizaciones adelantaron que las protestas continuarán si no se logran respuestas concretas. “El pueblo argentino no está dispuesto a renunciar a la educación”, concluyó Graciano, con un mensaje claro al Gobierno.

