06/11/2025

“No es una simple actualización normativa”

Natalia Salvo: “Quieren volver al siglo XIX y terminar con los derechos laborales bajo el mantra de la libertad” 

La abogada laboralista y docente de la UBA, Natalia Salvo, advirtió que el debate sobre la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional “no es una simple actualización normativa”, sino “un intento de deslaboralizar las relaciones de trabajo y retrotraer derechos conquistados hace más de un siglo”.

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Feduba

En diálogo con Radio Asamblea, Salvo sostuvo que detrás de los proyectos y borradores que circulan sobre una eventual flexibilización laboral “se esconde la intención de desmantelar la estructura protectoria del derecho del trabajo”, comparando las actuales propuestas con las políticas implementadas durante el gobierno de Carlos Menem.

“Lo que se intenta hacer es deslaboralizar las relaciones laborales. No es nuevo: ya lo vivimos en los 90. El verdadero móvil es sacarle vida a los trabajadores a través del salario”, afirmó.

Según la especialista, las iniciativas buscan reinstalar viejos mecanismos regresivos como el salario por productividad, el banco de horas y la eliminación de las indemnizaciones. En su análisis, estas medidas “pretenden retrotraer las relaciones laborales al siglo XIX, bajo el falso discurso de la libertad y sin reconocer las desigualdades estructurales”.

Salvo recordó que las políticas neoliberales de los años ’90 tuvieron efectos devastadores: “Se redujeron las contribuciones patronales, se duplicó el desempleo y la informalidad llegó al 50%. Si ese es el modelo de modernización, ya sabemos cómo termina”, señaló.

La abogada también subrayó que este tipo de ofensivas no surgen de manera espontánea: “Vienen gestándose desde los años 80, no solo en lo económico sino en la construcción cultural y subjetiva del individualismo, el éxito personal y el anticolectivismo que hoy expresa este gobierno”.

Asimismo, cuestionó a sectores del campo nacional y popular que “hablan con el lenguaje de la derecha” y planteó que cualquier reforma laboral debe tener un sentido progresivo: “Hay que discutir una reforma laboral, sí, pero para ampliar derechos, no para restringirlos. Si la dirección es la protección del trabajador, bienvenida sea; si es para flexibilizar mientras el capital concentra más, estamos retrocediendo”.

Como ejemplo de transformaciones posibles, citó el caso de Holanda, donde se debate la reducción de la jornada laboral a 32 horas semanales, y propuso que en Argentina se discuta la participación de los trabajadores en las ganancias, la protección de quienes trabajan en plataformas digitales y la actualización de los salarios de manera más justa.

Sobre el contexto político que habilita estos debates, Salvo fue contundente: “Se animan porque están del lado del poder real. Estas reformas son las que necesita el poder económico en un país alineado con Estados Unidos. No es nuevo: ya lo vimos en los 90”.

Finalmente, la especialista cerró con una reflexión que resume su diagnóstico: “El objetivo real no es modernizar el trabajo, sino redistribuir el ingreso en forma regresiva. Lo que falta es política: hay que volver a discutir el trabajo digno como base de todos los derechos”.

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