Metalúrgica Tandil, administrada por la automotriz francesa Renault, bajó la persiana y con ella se perdieron más de 200 fuentes de trabajo, entre empleados de la fábrica y puestos indirectos que generaba la empresa, según indicaron desde el Municipio bonaerense.
La industria, que otrora supo contar con más de 900 operarios, citó el jueves pasado al personal que venía manteniendo suspendido para informarle del cierre.
“Van a recibir un telegrama de despido este viernes y en pocos días cobrarán lo que corresponda”, fueron las palabras que recibieron los empleados de parte del gerente general, manifestó a Radio Tandil FM, el ahora ex administrativo de la Metalúrgica Andrés Andraca.
Posteriormente, se produjo una reunión de delegados y autoridades de la Unión de Obreros Metalúrgicos (UOM) en la cual resolvieron convocar una protesta para el martes 16 a las 18 en las puertas de la metalmecánica, y así comenzar un plan de lucha.
Carlos Romano, Secretario General de UOM-Tandil denunció que “con este cierre culmina un proceso de vaciamiento que viene desde hace muchos años, en los últimos cinco (Renault) siempre puso plata para echar gente pero no para invertir en la producción”.
El miércoles, personal de recursos humanos de Renault se reunió en la Ciudad de Buenos Aires con Antonio Caló, Secretario Nacional del gremio de metalúrgicos, para anunciarle lo que sucedería dos días más tarde.
Los representantes de la automotriz argumentaron que el cierre, de la empresa fundada hace 70 años, se produce por la política de apertura de importaciones y la caída de la demanda interna, que devino a partir de la finalización del contrato que mantenía con el fabricante de camiones Scania para la producción de sus autopartes, según informa El Eco de Tandil.
“Es un momento muy triste. La indemnización queda en segundo plano, ahora pensamos en que nos estamos quedando sin nuestro trabajo y esto es lo que más duele”, concluyó Andraca, víctima de los despidos.

