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“Se trata de una señal de intolerancia y violencia política dirigida contra las organizaciones sindicales y los trabajadores”, sostuvo el legislador, al tiempo que advirtió que el hecho no puede ser considerado un episodio aislado. En ese sentido, afirmó que “el ataque a un sindicato es un mensaje de amedrentamiento contra quienes defienden derechos laborales y organizan a los trabajadores”.
Valdés enmarcó el episodio en un contexto de creciente estigmatización del movimiento obrero y de discursos que buscan deslegitimar la protesta social. “Cuando se naturaliza el odio contra los sindicatos, el paso siguiente es la violencia, y eso pone en riesgo la convivencia democrática”, señaló.
El diputado recordó que distintos medios informaron sobre el ataque a la sede del gremio del vidrio, un hecho que se suma a otros episodios de hostigamiento y agresiones contra organizaciones sindicales y sociales. En ese marco, llamó a movilizarse el jueves 18 de diciembre en defensa de los derechos laborales.
Asimismo, Valdés remarcó que “no hay democracia plena sin libertad sindical” y reclamó al Gobierno nacional una condena explícita de estos hechos, además de garantizar la seguridad de las organizaciones gremiales. “Los sindicatos forman parte de la historia democrática argentina y han sido actores centrales en la construcción de derechos, justicia social y paz social”, subrayó.
Finalmente, expresó su solidaridad con las autoridades de la CGT Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello, así como con los trabajadores del sector, y exigió una investigación urgente para esclarecer lo ocurrido y determinar responsabilidades. “La violencia nunca puede ser una forma de dirimir diferencias políticas o sociales. Defender a los sindicatos es defender la democracia”, concluyó.

