IMG-20240607-WA0066.jpg

La unidad de la convocatoria quedó reflejada en el escenario, donde el anfitrión, Ricardo Pignanelli, Secretario General de SMATA, dio la bienvenida a los presentes. Lo acompañaron el Secretario General de la CTA-T, Hugo Yasky; Taty Almeida; Pablo Moyano; Ricardo Peidro; Sergio Palazzo; Lucía Cámpora y Cecilia Cecchini, entre otros.
Durante sus intervenciones, los líderes sindicales y sociales enfatizaron los perjuicios que traería la aprobación de la Ley Bases, convocando a una masiva movilización al Congreso. Además, felicitaron a los periodistas en su día y expresaron su solidaridad con los trabajadores de Télam.
Hugo Yasky destacó la importancia de la unidad en esta convocatoria: “Es un orgullo ser parte de una convocatoria en unidad de todas las Centrales de Trabajadores de la Argentina y de todos los movimientos sociales que representan a esa inmensa parte de nuestro pueblo, que hoy sufre hambre cuando el Gobierno deja vencer los alimentos”.
Dirigiéndose a todos los habitantes del país, Yasky agregó: “Esta convocatoria está dirigida a todos los que viven en este país, sean argentinos, trabajadores migrantes, que quieran seguir viviendo en un país que tenga Estado, empleo e industria. Aquí nadie se salva solo. Si se vota esta ley no solo se hunden la industria y las empresas, se hunde la Educación, la Universidad, la Salud pública y va a desaparecer la Argentina que conocemos”.
Tras la conferencia, Yasky envió un mensaje específico a los docentes: “El miércoles vamos a estar en la calle porque ese día se define el destino de la Educación Pública. Destruir el Estado es destruir la Educación Pública, que se construyó con mucho esfuerzo, y es destruir también los salarios docentes. Por eso nos robaron el incentivo, por eso se niegan a votar la Ley de Incentivo Docente”.
Yasky concluyó con un llamado a la movilización: “Ese día tenemos que estar todos los Maestros, ver los guardapolvos blancos entremezclados con las banderas argentinas. Tenemos que demostrar que no nos arrodillamos y que no vamos a entregar ni la dignidad de nuestro trabajo ni la Educación Pública, que es la bandera de lucha de un pueblo que no quiere ser mano de obra barata de cuatro o cinco supermillonarios que se vienen a quedar con la Argentina”.

